La Bolsa de Nueva York cerró en rojo ayer ante la reacción prudente de los inversionistas a la subida de los precios del petróleo, los rendimientos de los bonos y las nuevas preocupaciones sobre Oriente Medio. Todos se prepararon para una semana intensa marcada por el conflicto EEUU-Irán que no se termina por resolver, la publicación de las actas de la última reunión de dos días, de política monetaria de la Reserva Federal (Fed) y el destino de los bonos del Tesoro en un mercado difícil.
El Dow Jones cedió un 0,51%, el Nasdaq perdió un 0,32% y el índice ampliado S&P 500 retrocedió un 0,52%.
“Cuando se observa una evolución así del petróleo y de los tipos de interés, eso tiende a constituir un freno” para las acciones, dijo a la AFP Patrick O’Hare, analista de Briefing.com.
Lo que - agregó - “se traduce en una toma de riesgos algo menor”. Las cotizaciones del petróleo subieron más de un 2,5% el lunes.
El presidente estadounidense, Donald Trump, amenazó con bombardear Omán si el país se atravesaba “en el camino” de un acuerdo sobre el estrecho de Ormuz y llamó a Irán a “izar la bandera blanca de la capitulación”.
Y agregó que no tenía “prisa” para poner fin a la guerra.
Por su parte, el portavoz del Ministerio iraní de Asuntos Exteriores, Esmail Baqai, aseguró que el plazo de negociación de 60 días previsto con vistas a un acuerdo duradero entre ambos países quedaba anulado por las “violaciones” cometidas por Estados Unidos del protocolo de entendimiento. Una vez finalizado el plazo fijado, Irán aseguró que su “postura defensiva” adoptará un carácter “ofensivo” y advirtió de “sorpresas estratégicas” para “el enemigo”.
“El alza de los costos del petróleo alimenta las expectativas de inflación al tiempo que lastra las perspectivas de márgenes de las empresas”, sostuvo José Torres, de la plataforma Interactive Brokers.
Así, los inversores exigen rendimientos más elevados para compensar las subidas de precios, que erosionan con el tiempo el valor de su capital prestado.
El rendimiento a diez años de los bonos del Estado estadounidense se situaba en el 4,73%, frente al 4,69% del cierre del viernes y el 3,94% previo a los primeros bombardeos de Estados Unidos e Israel contra Irán a finales de febrero.
A más largo plazo (30 años), se ubicaba en el 5,31%, su nivel más alto desde junio de 2007.